Translate

Etiquetas


lunes, 9 de enero de 2012

DISTANCIAS CORTAS Y DISTANCIAS LARGAS


En el Boletín Oficial del Estado del 31 de diciembre de 2011, se publicó el Real Decreto-Ley 20/2011, que incluía las primeras medidas económicas del nuevo Gobierno. En el siguiente enlace, podrán ver la disposición legal completa: 


 
Teniendo en cuenta que el nuevo ejecutivo lleva apenas veinte días en el poder, es pronto para realizar una valoración de lo aprobado hasta la fecha, máxime cuando hay aspectos del plan económico completo que aún no están definidos y el déficit público presentaba una desviación al alza del 2% del PIB en relación a los datos inicialmente previstos, por lo que ha habido que adoptar medidas para hacer frente a tal contingencia. 

Recordemos, no obstante, que siempre hemos defendido que, para iniciar la senda de la recuperación, era preciso afrontar tres aspectos esenciales: 

1.- Saneamiento integral del sistema financiero.- Aún no se ha detallado cómo se va a proceder para realizar dicho saneamiento, aunque el Ministro de Economía ya ha dado, en una entrevista al Financial Times, la cantidad que las entidades financieras deben provisionar con carácter adicional para limpiar sus balances: 50.000 millones de euros (http://www.elconfidencial.com/economia/2012/01/04/de-guindos-cifra-en-50000-millones-las-provisiones-que-se-exigiran-a-la-banca-espanola-90397/) y, además, en sucesivas manifestaciones, se ha desestimado la idea de crear un “banco malo”, por lo que no iban a destinarse recursos públicos para proceder a dicho saneamiento. La cantidad indicada es menor de la que hemos calculado en una anterior entrada del blog (http://eldedoeneldato.blogspot.com/2011/06/remedios-para-una-crisis-iii-la.html), donde hablábamos de una necesidad de capitalización adicional de 141.687 millones de euros, cifra que partía de estimaciones que, a posteriori, han coincidido prácticamente con las aportadas por el propio Banco de España (http://www.elmundo.es/elmundo/2011/11/02/economia/1320237961.html). Nos podemos temer que se sigue optando por un modelo de saneamiento progresivo en vez de un saneamiento realizado de una vez por todas. Está por ver si esta estrategia puede llegar a tener éxito, porque el problema que ocasiona es que el retraso en el ajuste frena el crecimiento económico y ello, a su vez, provoca un mayor deterioro en los balances de los bancos, añadiendo nuevas necesidades de saneamientos en los mismos y frenándose, en consecuencia, la concesión de créditos y el crecimiento económico, formándose, de este modo, un círculo vicioso. Mientras que no se explicite un plan completo de reestructuración, todas las dudas seguirán abiertas. Igualmente, habría que presentar una reforma del sistema financiero que impida que se repitan los procesos que han dado lugar a la crisis actual, cuestión que no está ni siquiera esbozada. 

2.- Reducción del déficit público.- Siempre hemos defendido que el ajuste del gasto público tenía que partir de una revisión de los programas que integran el presupuesto, para cancelar aquellos que no cumplan una finalidad clara o queden fuera de las prioridades esenciales que se definan. Es evidente que sin haber iniciado el proceso de elaboración de los Presupuestos del Estado para 2012 es imposible abordar una tarea de esas características. Por lo tanto, si hay que tomar medidas urgentes las decisiones posibles son las que se han adoptado: no reposición de personal en servicios no esenciales, congelaciones de sueldo o recortes lineales en un número amplio de partidas (estos recortes lineales surten su efecto a corto plazo porque favorecen la contención en el gasto, pero a largo plazo el único medio para reducir de forma estructural la cuantía global de las partidas es realizar una revisión concienzuda de todas ellas, decidiendo en cada caso sobre su volumen y pertinencia)… Habrá que esperar al Proyecto de Presupuestos para valorar con precisión, porque, hasta la fecha, el único recorte efectivo anunciado ha sido la supresión de la Renta Básica de Emancipación (http://www.elmundo.es/elmundo/2011/12/30/suvivienda/1325253319.html). Respecto a las subidas de impuestos, que afectan básicamente al IBI y al IRPF, resultan más discutibles en principio, pero cuando veamos el abanico completo de medidas podríamos quizás concluir que han sido inevitables. La subida en el IRPF es problemática porque aleja al impuesto de lo que debería ser, en mi opinión, su esquema en el futuro y, tal como está realizada, tendería a hacer más bruscos los cambios en el ciclo económico antes que suavizar el mismo. Este tema lo trataremos más detenidamente en la próxima entrada del blog. Respecto al carácter temporal con el que se ha aprobado la subida del IRPF, en materia fiscal esto siempre hay que ponerlo en cuarentena: recordemos que el actual Impuesto sobre el Patrimonio apareció en la reforma fiscal de 1978 como un tributo provisional, con la mera finalidad de ser un instrumento contra la evasión fiscal que se producía con el anterior sistema y con vocación de desaparecer en el momento en que dicho problema se atenuase con los nuevos mecanismos que la reforma iba a instaurar. 33 años después, dicho impuesto sigue vigente.

3.- Plan de choque.- Respecto a las medidas para reactivar la economía, hasta la fecha se ha aprobado el mantenimiento de la deducción por la adquisición de vivienda habitual (http://www.elmundo.es/elmundo/2012/01/04/suvivienda/1325679551.html) y para el Consejo de Ministros del 13 de enero se espera la aprobación de la reforma laboral. Poco más se conoce en este apartado. 

En resumen, los tres ejes que siempre hemos mencionado como esenciales para resolver la situación de bloqueo económico siguen pendientes de ser desarrollados adecuadamente. Es importante afrontar estas tres áreas en el primer semestre de 2012 para poder desarrollar, posteriormente, las medidas de corte estructural que la economía española necesita y que son las que pueden ayudar a conseguir a largo plazo unos mayores niveles de vida para la ciudadanía. Porque la urgencia de nuestros problemas actuales no nos pueden hacer perder de vista los defectos estructurales que afectan al sistema económico español. Defectos que se vienen arrastrando desde hace muchos años y que, si no impedían el crecimiento y la generación de riqueza en el contexto de una economía semicerrada al exterior y, tras la entrada en la CEE, tampoco eran un serio obstáculo debido a la política monetaria expansiva de bajos tipos de interés practicada por los principales bancos centrales a nivel mundial, ahora, en un contexto de globalización y ausencia de margen para nuevas bajadas de tipos, son barreras infranqueables en el camino hacia la prosperidad. Dichos defectos, que acaban actuando como frenos que impiden el pleno desarrollo de todas nuestras potencialidades, únicamente podrán ser removidos con políticas cuyos efectos sólo se harán ver a largo plazo. 

Por todo ello, el enfoque correcto que habrá que dar a la política económica en los próximos años será el de una combinación armónica entre un juego hábil en las distancias cortas (para resolver con rapidez los problemas más urgentes) y una estrategia sensata en las distancias largas (para conseguir una economía más flexible, dinámica y competitiva). 

Para comprender lo que estamos diciendo, vamos a utilizar una serie de gráficos con los que vamos a familiarizarnos en las próximas entradas, ya que nos van a permitir tratar una serie muy variada de cuestiones. 

Vamos a comprobar, en primer lugar, cuáles han sido las tasas de crecimiento de la economía española desde 1940 hasta la actualidad. Para el período 1940-2000, hemos utilizado los datos del importante estudio Del caos al cosmos: una nueva serie enlazada del Producto Interior Bruto de España entre 1850 y 2000 del Catedrático de Historia e Instituciones Económicas de la Universidad Autónoma de Barcelona, D. José Maluquer de Motes(http://www.aehe.net/2009/07/maluquer-de-motes_del-caos-al-cosmos.pdf). Desde el año 2000 en adelante, hemos utilizado los datos del INE. En el gráfico, he señalado cuatro etapas claramente diferenciadas:
 
GRAFICO CRECIMIENTO ECONOMICO
 
Fuente: Maluquer de Motes, Jordi “Del caos al cosmos: una nueva serie enlazada del Producto Interior Bruto de España entre 1850 y 2000” e INE.
 
 
Como es de sobra conocido, y el gráfico refleja con claridad, el período de mayor crecimiento desde el final de la Guerra Civil se produjo en el período 1961-1974, a partir de los profundos cambios introducidos por el Plan de Estabilización de 1959. Tras la crisis provocada por la subida de los precios del petróleo (1973-1980), la aplicación de políticas de ajuste, nuestra incorporación a la CEE y la percepción de las ayudas europeas dieron lugar a un nuevo período de expansión, que finalizó con la recesión del período 1992-1993. Con posterioridad, las medidas de ajuste desarrolladas para posibilitar nuestra entrada en el euro y la posterior etapa de bajo de interés del Banco Central Europeo dieron nos llevaron a la última etapa de expansión conocida, con todo lo bueno y malo que la misma conllevó, según hemos explicado desde la primera entrada de este blog. 

Sin embargo, merece la pena contrastar estos datos con los de población y población ocupada, porque observaremos, inmediatamente, un hecho anómalo: 

GRAFICO POBLACION
Fuente: INE.
 
GRAFICO POBLACION OCUPADA
 
 Fuente: INE.
Observemos que, tras la entrada en la CEE y la recesión iniciada en 1992, la población ocupada en 1993 era de 12.203.300 personas, cuando en 1960 era de 11.792.000 personas. En el mismo período, la población total del país pasó de 30.582.936 personas en 1960 a 39.443.942 personas. Es decir, habiendo habido un incremento de población de 8.861.006 personas, el aumento de personas ocupadas fue sólo de 411.300 personas. A partir de dichos números, cabe hacer varias reflexiones: 

1.- Viendo las tendencias a largo plazo de la economía española, se aprecia claramente la dificultad que tiene para la generación de mayores niveles de ocupación.- Cuando a principios de los 90 existía una fuerte oposición a la reforma de nuestro mercado laboral, cabe plantearse qué argumentos podían emplearse para defender el mantenimiento de un estado de cosas que se manifestaba ineficaz e inútil. Sin embargo, la convocatoria de tres huelgas generales en 1988, 1992 y 1994 (http://es.wikipedia.org/wiki/Huelgas_generales_en_España) frenó diversos intentos para implantar un cambio en profundidad del modelo que sirviera para incentivar el volumen de contrataciones efectuadas. Por otro lado, tampoco se abordó un proceso serio para estimular la generación de proyectos empresariales, con la pervivencia de numerosas trabas y obstáculos en los aspectos fiscal, burocrático, educativo y financiero (entre otros), que podían hacernos llegar a pensar que el sistema estaba diseñado más bien para desincentivar el carácter emprendedor que para favorecerlo. 

2.- Con la llegada al poder del Partido Popular en 1996, se emprendió una relativamente modesta reforma laboral (contenida, básicamente en dos Decretos-Leyes: el 8/1997 –http://www.boe.es/boe/dias/1997/05/17/pdfs/A15406-15411.pdf- y el 9/1997 -http://www.boe.es/boe/dias/1997/05/17/pdfs/A15412-15414.pdf-), cuyo elemento más importante fue la introducción de un contrato fijo para el fomento de la contratación indefinida, y se aprovechó la política monetaria expansiva emprendida por el Banco Central Europeo, factores que llevaron a un fuerte incremento de la población ocupada. Podemos afirmar que la tendencia de tipos de interés bajos que tuvo lugar durante estos años fue un factor clave para frenar el impulso reformista. Las altas tasas de crecimiento y el incremento de la población ocupada desde 13.065.000 personas en 1996 a 20.476.900 personas en 2007, un aumento espectacular para el que fue insuficiente la población nacional ya que la misma tuvo que ser complementada con grandes contingentes de población inmigrante, parecieron dibujar un modelo de éxito para el que no se vislumbraban elementos de fracaso. Sin embargo, dos problemas, que ya se arrastraban de la etapa anterior, siguieron estando presentes en estos años como consecuencia de la ausencia de reformas: en primer lugar, el crecimiento estuvo asociado a sectores con bajos crecimientos de productividad (construcción y ramas asociadas y sectores que crecían al amparo del auge inmobiliario –sector financiero, venta de automóviles…-); en segundo lugar, en el mercado de trabajo se siguió agudizando la segmentación entre contratos fijos y contratos temporales, de forma que siguió cumpliéndose aquella metáfora en que se hablaba de una “ciudadela del empleo”, formada por aquellos que disfrutaban de contrato fijo y del conjunto más amplio de derechos laborales, y de quienes están fuera de esa “ciudadela”, que van encadenando contratos temporales y no encuentran forma de asentar su situación laboral. Adicionalmente, siguieron existiendo los mismos problemas para el desarrollo de nuevos proyectos empresariales, lo cual restaba claramente dinamismo a nuestra economía. 

3.- Cuando llegó la recesión con el fin de la burbuja inmobiliario-financiera, se ha producido un fuerte desplome de la población ocupada, que pasó de 20.476.900 personas en 2007 a 18.408.200 personas en 2010, es decir, un descenso de 2.068.700 personas, que supuso volver a los niveles de ocupación de 2004. Frenar esa sangría va a suponer incidir en múltiples aspectos pero, básicamente, en los dos que hemos estado mencionando hasta ahora: reforma del mercado laboral e impulso al dinamismo emprendedor. Para recalcar la importancia de la reforma laboral, además de la caída del nivel de población ocupada, hay que tener en cuenta el enorme (y desproporcionado) peso de la contratación temporal en relación a la contratación indefinida, según los datos de “Movimiento laboral” del INE (en torno al 90% de los contratos registrados en el período 2004-2009 son de carácter temporal, frente al sólo 10% de los indefinidos):
 
GRAFICO MOVIMIENTO LABORAL 2004-2009
 
    FUENTE: INE
 
Esta situación no sólo supone un freno para las decisiones de consumo e inversión de quienes tienen un contrato temporal, sino que supone una grave distorsión en el proceso de toma de decisiones por parte de las empresas: la permanencia o no de un trabajador acaba dependiendo de si su contrato puede seguir siendo temporal o no. 

Al final, la regulación actual (que ha permanecido sin variar en sus elementos esenciales –al menos en lo referente a los principios que guían las modalidades de contratación- desde el Fuero del Trabajo de 1938) constituye un obstáculo para el incremento de la ocupación y para una distribución razonable de los ocupados entre contratados fijos y contratados temporales. 

Respecto a la amplitud de la estrategia para favorecer el espíritu emprendedor, no sólo basta con incidir en los aspectos fiscales o burocráticos sino que hasta en la educación hay que incidir para impedir las trabas que la entorpecen (basta con señalar algunos contenidos de la asignatura Educación para la Ciudadanía para demostrarlo: http://www.expansion.com/2011/10/31/economia/1320016523.html?a=0faadd81601b6f897a94acfdf8ae1254&t=1326051771).

En resumen, esa combinación en la atención de urgencias apremiantes y en la solución de necesidades estructurales va a constituir el gran dilema de la política económica de forma prácticamente inmediata. Por ello, debido a la grave situación, que provoca que el tiempo corra en nuestra contra, además de un buen diseño de las medidas, será necesario comunicar con claridad cuál es la estrategia que se está llevando a cabo, con el fin de despejar el entorno de incertidumbres y elementos de inquietud. En la medida en que el Gobierno sea capaz de generar un entorno más predecible que el actual, podrá desbloquear con mayor facilidad decisiones de consumo e inversión de los agentes económicos. Esto es lo que viene a decir la “teoría del cubo de agua” del economista Arthur Okun. Teoría de la que ya hablaremos en la próxima entrada…

2 comentarios:

  1. Esta muy bien el blog, no lo conocía hasta ahora, me pasaré más a menudo a leerlo. Aprovecho para felicitarte el 2012, un saludo!!

    ResponderEliminar
  2. Interesante entrada, has realizado una estupenda exposición, muy documentada.
    Cordial saludo.
    Ramón

    ResponderEliminar