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lunes, 11 de noviembre de 2013

BILL GATES, FCC Y UN CONTEXTO COMPLICADO. SOBRE TODO, UN CONTEXTO (y III)



BILL GATES, FCC Y UN CONTEXTO. SOBRE TODO, UN CONTEXTO (y III)









En las dos anteriores entradas (http://eldedoeneldato.blogspot.com.es/2013/10/bill-gates-fcc-y-un-contexto-complicado.html, http://eldedoeneldato.blogspot.com.es/2013/11/bill-gates-fcc-y-un-contexto-complicado.html), habíamos iniciado una reflexión a partir de la entrada de Bill Gates en el capital de FCC y explicamos que en toda realidad económica confluyen tres niveles distintos: el técnico-económico, el socio-institucional y el axiológico. Muchas veces, los problemas económicos no encuentran solución porque los obstáculos y rigideces existentes en los mecanismos de poder, las ideas asumidas y la cultura imperante, sencillamente, lo impiden. En el caso de España, consideramos que todavía reinaban muchas de las características de la sociedad tradicional del Antiguo Régimen en vez de las propias de una sociedad abierta y avanzada. El que ello sea así produce una serie de efectos económicos perversos:


lunes, 4 de noviembre de 2013

BILL GATES, FCC Y UN CONTEXTO COMPLICADO. SOBRE TODO, UN CONTEXTO (II)

En nuestra entrada anterior (http://eldedoeneldato.blogspot.com.es/2013/10/bill-gates-fcc-y-un-contexto-complicado.html), habíamos empezado a explicar que en toda realidad económica se distinguen tres niveles diferentes:

- Nivel técnico-económico.
- Nivel socio-institucional.
- Nivel axiológico.

Normalmente, se concede la mayor importancia al primero (el correspondiente a los recursos estrictamente materiales: la fuerza laboral, las infraestructuras, la maquinaria, las instalaciones, la tecnología) pero los otros dos desempeñan, muchas veces, un papel crucial en el desenvolvimiento de las sociedades.


domingo, 3 de noviembre de 2013

MATRI(HISPANI)X – Nº 13



MATRI(HISPANI)X – Nº 13






El pasado 28 de octubre, S.A.R. el Príncipe de Asturias acudió a la inauguración, en Jerez de la Frontera, del XVI Congreso Nacional de la Empresa Familiar (http://www.abc.es/espana/20131028/abci-principe-jerez-empresa-201310271823.html). El Telediario de las 3 de la tarde de Radiotelevisión Española de ese día, tras exponer la noticia, incluyó un pequeño reportaje en el que hablaba, precisamente, de la empresa familiar. Se hizo, en el mismo, una afirmación que creí haber oído mal. De modo que, al día siguiente, volví a ver dicho telediario en la página web de la emisora y, para mi sorpresa, resultó que la había oído perfectamente. Pueden ver el reportaje en el vídeo que aparece en el siguiente enlace, a partir del minuto 20:05.


La afirmación que llamó mi atención fue la siguiente: “El 85% de las empresas españolas son de una familia, entre ellas, algunas tan importantes como el (Banco) Santander o Inditex…”.

Repitamos la frase: “El 85% de las empresas españolas son de una familia, entre ellas, algunas tan importantes como el (Banco) Santander o Inditex…”.

¿Perdonen?¿Cómo dicen?¿Que el Banco Santander o Inditex SON empresas familiares? No. Banco Santander e Inditex ya no son empresas familiares, FUERON empresas familiares. Pero hace tiempo que dejaron de serlo. Ambas empresas cotizan en bolsa. Banco Santander tenía, a principios de 2012, 3,29 millones de accionistas (http://www.elconfidencial.com/mercados/2012/02/03/santander-y-bbva-ganan-126000-accionistas-en-2011-a-golpe-de-canje-75762). Inditex, en su página web (http://www.inditex.com/es/accionistas_e_inversores/relacion_con_inversores/estructura_accionarial), indica que, en 2009, tenía 67.439 accionistas. Ello significa que el Banco Santander tiene 3,29 millones de propietarios e Inditex, 67.439.

No es menos verdad que las familias fundadoras siguen teniendo una participación relevante y que su influencia en la gestión es decisiva. Pero no pueden dirigir sus respectivas empresas como si fueran sus únicos propietarios. De ahí que todas las normas referidas al gobierno corporativo de las sociedades que cotizan en bolsa tengan como principal objetivo proteger al accionista minoritario y que el proceder de los directivos no vaya dirigido a beneficiar a quienes ostenten un mayor porcentaje del capital de la compañía en perjuicio de aquellos cuya participación tiene menos peso.

Aunque puede parecer anecdótico, el tema no lo es. Muchos conflictos empresariales que se han producido tienen su origen en que hay quien no tiene claro este concepto, lo cual ha llevado a decisiones dudosas por parte de algunos directivos y a inacciones sorprendentes de muchos accionistas (http://www.diariosur.es/prensa/20070130/economia/audiencia-nacional-archiva-causa_20070130.html). Y si los accionistas no tienen claros cuáles son sus derechos, será fácil que se juegue con ellos de modo que acaben sufriendo, en forma de pérdida de valor de la acción, por decisiones que, perfectamente, podían haber impedido.